
Hace unos días leí en el blog de un amigo un teorema que explica el nacimiento y funcionamiento de la llamada cultura de empresa.
Ni que decir tiene que, como entenderán al leer al completo dicho teorema, me sentí completamente identificada con el mono "novato" a pesar de llevar ya algunos años incorporada a una empresa. Por ello he decidido incluirlo hoy en mi blog con la esperanza de encontrar algún internauta que como yo haya también sido "apaleado" emocionalmente en el ámbito laboral.
El Teorema en cuestión se basa en las leyes del condicionamiento operante descritas por Skinner el siglo pasado, que con gran afición aprendí de manos de la Dra. Esperanza Villar. Por fin he entendido por qué, en el mundo laboral, aquella persona que intenta hacer las cosas bien, en vez de ser recompensada obtiene un castigo...
Ni que decir tiene que, como entenderán al leer al completo dicho teorema, me sentí completamente identificada con el mono "novato" a pesar de llevar ya algunos años incorporada a una empresa. Por ello he decidido incluirlo hoy en mi blog con la esperanza de encontrar algún internauta que como yo haya también sido "apaleado" emocionalmente en el ámbito laboral.
El Teorema en cuestión se basa en las leyes del condicionamiento operante descritas por Skinner el siglo pasado, que con gran afición aprendí de manos de la Dra. Esperanza Villar. Por fin he entendido por qué, en el mundo laboral, aquella persona que intenta hacer las cosas bien, en vez de ser recompensada obtiene un castigo...
Pasemos a leer pues el teorema en cuestión:
1. Ponga veinte chimpancés en una habitación.
2. Ate un plátano al techo y ponga una escala que permita llegar al plátano.
3. Asegúrese de que no haya otro medio de llegar al plátano.
4. Instale un sistema que arroje agua helada en la habitación cuando alguien empiece a subir la escala.
5. Los chimpancés aprenderán rápidamente que no se debe subir la escala.
6. Suprima el sistema de agua helada de forma que el ascenso por la escala no tenga el efecto congelante.
7. Ahora, sustituya uno de los chimpancés por uno nuevo. Éste intentará subir la escala y sin que entienda por qué, recibirá una paliza de los otros.
8. Sustituya aún uno de los viejos chimpancés por uno nuevo. Éste recibirá una paliza también y será el que se introdujo justo antes que él quien golpeará más fuerte.
9. Continúe el proceso hasta que no haya más que chimpancés nuevos.
10. Entonces, ninguno intentará subir por la escala y si, por alguna razón, alguno se atreviera a pensarlo, los otros lo masacrarían inmediatamente. Lo peor es que ninguno de los chimpancés tendrá la menor idea sobre el porqué del asunto.
¿Te suena está historia? Si la respuesta es sí no pierdas la oportunidad de explicar este teorema a otras personas, para que se pregunten por qué están maltratando, por qué se sienten maltratados, y por qué estamos haciendo las cosas de una única manera, si a lo mejor las podemos hacer de otra forma... ¡PIENSA SOBRE ELLO!
Y "pokito a poko entendiendo que no vale la pena andar por andar que es mejor caminar para ir creciendo"... Ahí va un poquito de la filosofía musical de la Mari de Chambao. ¡Buenas noches!
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