domingo, 30 de septiembre de 2007

A MI MAMÁ...



Dijo Khahil Gibran que "Madre es la palabra más bella pronunciada por el ser humano". No sé si la belleza reside en la palabra o en la persona que le da sentido al vocablo "madre".

Hoy os quiero presentar a la mía. Se llama Pepita y tal día como hoy, hace unos cuantos añitos, nació en un pequeño pueblo de la provincia zamorana de Sayago. Su nacimiento se rodeó de alegría, sorpresa y muerte, y cuando os haya explicado como aconteció entenderéis mejor mis palabras.

La abuela María, a la que sin duda dedicaré unas palabras próximamente, se puso de parto antes de tiempo. Como era propio de la época, acudió a casa la "comadrona" del pueblo, que más que conocimientos sobre partería, tendría la mujer, una experiencia, un valor y un temple envidiables. Pues bien, el parto se desencadenó antes de lo esperado, y para sorpresa de toda la familia fue gemelar (ni que decir tiene en en 1949 las ecografías obstetricas no existían). En primer lugar nació un bebé de sexo masculino con mucha vitalidad, y seguidamente, y ante los ojos estupefactos de la comadre y de todos los allí presentes, hizo acto de presencia por el canal de parto un segundo bebé de sexo femenino mucho más escuálido y deprimido. Ante la prematuridad del parto y el estado de los recién nacidos, los primeros familiares que acudieron a casa de la abuela corrieron con los bebés hacía la iglesia para que fuesen bautizados immediatamente por si la muerte les llegaba también de forma prematura. Al niño lo bautizaron con el nombre de Nicolás, pues fue mi tío abuelo Nicolás, hermano de la parturienta, quien lo acompañó a la pila bautismal. La niña heredó el nombre de su abuela paterna que había fallecido hacía unas semanas. Al llegar a casa, después de bautizar a los bebés, se percataron de que Nicolás había perdido parte de su vitalidad inicial, y que por contra, Pepita parecía tener algo más de vida. Al reconocerlo observaron con preocupación que el cordón umbilical de Nicolás no había sido atado correctamente y que se había estado desangrando progresivamente durante la peregrinación bautismal. Nada se pudo hacer por él. Así que, como muchos niños de su época, Nicolás nació y murió en el mismo día. Pepita, contrariamente a lo que pensaba gran parte de la familia, salió a delante, gracias a una improvisada incubadora rural que constaba de una caja de zapatos, algodones y velitas...

Bueno, como veis no sólo sobrevivió, sino que fue esposa y madre de tres niñas. Junto a mi padre nos cuidó, educó y aleccionó tan bien como supo y gracias a todo ésto, hoy mis hermanas y yo somos tres mujercitas, como dirían los catalanes, "de profit".

MUCHAS FELICIDADES MAMÁ en tu 58 cumpleaños, para ti en este día "Goodbye's the saddest word" de Celine Dion, una poesía hacia la maternidad, la vida y el amor. Que la disfrutes.

http://es.youtube.com/watch?v=oCvXwSqKpmk&mode=related&search=


sábado, 29 de septiembre de 2007

EL TEOREMA DE LOS MONOS Y EL PLÁTANO


Hace unos días leí en el blog de un amigo un teorema que explica el nacimiento y funcionamiento de la llamada cultura de empresa.

Ni que decir tiene que, como entenderán al leer al completo dicho teorema, me sentí completamente identificada con el mono "novato" a pesar de llevar ya algunos años incorporada a una empresa. Por ello he decidido incluirlo hoy en mi blog con la esperanza de encontrar algún internauta que como yo haya también sido "apaleado" emocionalmente en el ámbito laboral.

El Teorema en cuestión se basa en las leyes del condicionamiento operante descritas por Skinner el siglo pasado, que con gran afición aprendí de manos de la Dra. Esperanza Villar. Por fin he entendido por qué, en el mundo laboral, aquella persona que intenta hacer las cosas bien, en vez de ser recompensada obtiene un castigo...

Pasemos a leer pues el teorema en cuestión:

1. Ponga veinte chimpancés en una habitación.

2. Ate un plátano al techo y ponga una escala que permita llegar al plátano.

3. Asegúrese de que no haya otro medio de llegar al plátano.

4. Instale un sistema que arroje agua helada en la habitación cuando alguien empiece a subir la escala.

5. Los chimpancés aprenderán rápidamente que no se debe subir la escala.

6. Suprima el sistema de agua helada de forma que el ascenso por la escala no tenga el efecto congelante.

7. Ahora, sustituya uno de los chimpancés por uno nuevo. Éste intentará subir la escala y sin que entienda por qué, recibirá una paliza de los otros.

8. Sustituya aún uno de los viejos chimpancés por uno nuevo. Éste recibirá una paliza también y será el que se introdujo justo antes que él quien golpeará más fuerte.

9. Continúe el proceso hasta que no haya más que chimpancés nuevos.

10. Entonces, ninguno intentará subir por la escala y si, por alguna razón, alguno se atreviera a pensarlo, los otros lo masacrarían inmediatamente. Lo peor es que ninguno de los chimpancés tendrá la menor idea sobre el porqué del asunto.

¿Te suena está historia? Si la respuesta es sí no pierdas la oportunidad de explicar este teorema a otras personas, para que se pregunten por qué están maltratando, por qué se sienten maltratados, y por qué estamos haciendo las cosas de una única manera, si a lo mejor las podemos hacer de otra forma... ¡PIENSA SOBRE ELLO!


Y "pokito a poko entendiendo que no vale la pena andar por andar que es mejor caminar para ir creciendo"... Ahí va un poquito de la filosofía musical de la Mari de Chambao. ¡Buenas noches!

http://www.youtube.com/watch?v=o8HsO-SvB2Q

martes, 25 de septiembre de 2007

LA MEDICALIZACIÓN DE LA VIDA


En nuestra sociedad la muerte, el dolor y el sufrimiento nos aterran, y tendemos a luchar acérrimamente contra ellos, sin considerar que forman parte de nuestra propia vida. Esta lucha social se traduce en el campo de la medicina en los procesos de encarnizamiento terapéutico, es decir, en la práctica de todos los medios medicamente posibles para retrasar la muerte, en algunos casos en detrimento de la calidad de vida y del respeto a la dignidad humana. Para muchos sanitarios la muerte es un fracaso. Pero esta creencia no sólo es propia del campo sanitario, sino que se extrapola a la sociedad en general. De ésta manera, es la propia sociedad la que “obligará” al sistema sanitario a hacer todo lo posible por alargar la vida de un familiar o persona estimada cuando ésta se halla ya en situación terminal. Mi experiencia sanitaria de casi diez años en servicios de urgencias y emergencias apoya esta realidad. ¿En cuántas ocasiones nos hemos sentido obligados a medicalizar la muerte? ¿Cuántas veces nos hemos sentido presionados por las familias a “hacer todo lo posible”? ¿Cuántas veces hemos comprobado que nuestros esfuerzos han sido infructuosos (no se puede luchar contra algo natural) y hemos visto morir gente sola, mientras sus familias descansan en casa o permanecen “anestesiadas emocionalmente” en las salas de espera? ¿Cuántas veces hemos ofrecido ver el cuerpo de la persona que ya se ha ido y hemos obtenido una negativa por parte de la misma familia que favorecía el encarnizamiento terapéutico?... En conclusión: la muerte, el dolor y el sufrimiento nos aterra, y como si tales procesos fuesen contagiosos huimos de ellos.

Hace unas semanas, atendiendo junto a una compañera a una parturienta prodrómica y, mientras le informábamos de signos de parto, signos de alarma y medidas de alivio del dolor antes de darle el alta, escuché de boca de la propia usuaria:

“Yo les pago para que me atiendan, y me niego a irme a casa con estos dolores… parece increíble que en el siglo XXI haya que parir con dolor como un animal…”

Ni decir tiene que quedamos "alucinadas" ante tal afirmación. Esto me llevó a plantearme: ¿Acaso nos hemos vuelto tan “racionales” que hemos perdido nuestra condición animal?... ¿Somos incapaces de tolerar momentáneamente el dolor, por muy intenso que éste sea, aún sabiendo que conllevará el nacimiento de un nuevo ser?... ¿Tanto hemos evolucionado que la evolución se ha detenido???... En resumen, y a modo de reflexión: ¿Qué fue primero: la medicalización de la vida o la necesidad social de una vida medicalizada?

La canción de hoy: "Streets of Philadelphia" de Bruce Springsteen. Que la disfruten!

http://es.youtube.com/watch?v=9L9_8vwx2w8

lunes, 24 de septiembre de 2007

LA MATERNIDAD


Hoy he comenzado el día con la llamada de Iratxe. Por fin a llegado el día de su parto. Deseo que todo le vaya bien y que viva su parto con la mayor naturalidad posible, tal y como ella desea.
Durante todo el día me he estado cuestionando mi propia maternidad... Quizá he alterado de forma equívoca mis prioridades, y aunque sé que debo crecer a nivel profesional, me cuestiono si por ello debo posponer durante mucho más tiempo mi embarazo... ¿Cuánto más he de esperar, cuánto más he de buscar para hacer crecer la luz que hay en mí? Espero obtener una respuesta antes de la menopausia...

La música para hoy: la "Rumba de las madres" de Rosa Zaragoza, espero que sea de vuestro agrado.

http://es.youtube.com/watch?v=am8xR1riPyY